Aurora Castellanos
Fundadora · Jefa de cocina
Abrió la casa en 1987 con la receta de la tarta de manzana de su madre y una caja de cuchillos.
Tres generaciones
En el invierno de 1987, Aurora Castellanos firmó el traspaso de una carbonería en ruinas. Tenía 34 años, dos hijos pequeños y una sola idea fija.
Cocinar como cocinaba su madre, sin trampa. Pescado del día, verdura del huerto, fuegos lentos, mesas largas. Sin cartas con fotos, sin descongelados, sin platos que no se entiendan.
Treinta y siete años después, la casa sigue en pie y el horno sigue siendo el mismo. Mateo, su hijo, llegó hace doce años después de pasar por algunas de las mejores cocinas del país. Lucía, su mano derecha en sala, lleva veinticinco años cuidando a los clientes uno a uno.
No tenemos prisa. No abrimos los lunes. No servimos más de 24 cubiertos por turno. No buscamos crecer. Solo seguir cocinando bien hasta el día que toque cerrar la puerta por última vez.
Quién está detrás
Fundadora · Jefa de cocina
Abrió la casa en 1987 con la receta de la tarta de manzana de su madre y una caja de cuchillos.
Cocina · 2ª generación
Hijo de Aurora. Pasó por Berasategui y Mugaritz antes de volver al fuego de su madre.
Jefa de sala · Sumiller
Veinticinco años cuidando salones. Conoce a cada cliente por su vino preferido.
1987
Año de apertura
24
Cubiertos por servicio
3
Generaciones